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Hej London

by ORLANDO BLOOM  ACTOR Y APASIONADO POR LAS MOTOS DE TODA LA VIDA

Para aquellos que no lo conozcan, Kick Start fue una serie de televisión británica dedicada a las pruebas de motocicletas en el canal BBC. En antena entre 1979 y '88, el programa incluía una serie de pruebas, contrarreloj, a través del agua, subiéndose por encima de paredes, bidones de aceite e incluso, de un Volkswagen escarabajo (en serio). Podréis preguntar qué tiene que ver esto con Orlando Bloom y su amor por las motocicletas, pero es ahí donde dio inició su pasión. "De niño, estaba realmente enganchado a Kick Start", admite. "Recuerdo que fui a un programa de 'aventura para niños' llamado PGL, que conocíamos como 'Los Padres Están Perdidos'. Allí monté por primera vez en moto, era una de trial, y aquello fue un poco como un escenario de Kick Start, tuvimos que andar sobre balas de paja, alrededor de conos y por encima de troncos. Parecía tener buen equilibrio y aplomo, el tipo que nos enseñaba dijo que era algo natural, que no necesitaba que me animaran porque estaba obsesionado, pero yo pensé:'¡Oh, genial!'".

Cuanto más tiempo pasas con Orlando, más presión sientes al ver el poco tiempo que tiene. Ocupado en la actualidad interpretando el papel principal de la obra teatral Killer Joe de Tracy Letts en el West End londinense, el tiempo del actor británico es objeto de un control muy estricto.

"Conducir una motocicleta estos días es una forma de escapar, de pensar y de concentrarme, y busco tiempo para ello. Cuando tenía 16 años y me mudé a Londres era mi medio de transporte, montar en moto era algo cotidiano – lloviera o hiciese sol", comenta mientras corta una rebanada de piña fresca. "No puedes distraerte con nada cuando vas en moto. O al menos, no deberías hacerlo, en cualquier caso. Siempre siento que es un momento que me dedico a mí mismo". Hace una larga pausa. "Cuando tenía 17 años, me tiraron de la moto, me rompí una pierna y esto me enseñó una lección [alguien que salía de una gasolinera aquí en Londres lo tiró de su Suzuki RV125]. Ahora voy en moto porque quiero, no porque tenga que hacerlo".

"Conducir una motocicleta es una forma de escapar, de pensar y de concentrarme"

ORLANDO BLOOM

Hoy no se trata de llegar a ninguna parte rápidamente – nos vamos a tomar un café, hablar de motos, específicamente de su VITPILEN 701, y dar un paseo por Primrose Hill con su perro Mighty. "Es un caniche, una versión micro, fue un regalo". Mighty, que significa Temible, está lejos de serlo por su talla aunque sí que está cargado de carácter, va a todas partes con Orlando. Tan pronto como sale de la bolsa en la que viaja Mighty en la moto, espera pacientemente a su lado. Claramente disfruta de estos momentos tanto como Orlando.

El motociclismo para Orlando, después de su experiencia en las pruebas, comenzó realmente a los 12 años de edad con una Honda 125, una moto que originalmente estaba destinada a la carretera, lo que no le impidió utilizarla fuera de ella. "Probablemente no era la moto ideal para eso," dice sonriendo. Después llegó una Suzuki 80 de motocross, que "rompió de inmediato". Llevaba a un amigo de paquete. Desafortunadamente, la rueda trasera estaba pinchada y nos cargamos toda la parte trasera de la moto. Mi papá dijo: "No pienso gastarme otras 800 £" – que era lo que subía la reparación y casi tanto como lo que había costado la moto entera – y ahí se acabó la historia". Orlando ríe recordándolo.

"Realmente no volví a subirme a una moto hasta que tuve la edad legal para ir por carretera [todas las experiencias anteriores habían sido por campo]. Primero tuve una Vespa y luego, cuando me mudé a Londres, vi una de esas Suzuki RV125 (Van Van) en la calle, creo que la llamaban 'Monkey Bike'. Era como una mezcla de moto de campo y de vehículo lunar...con unos neumáticos anchos y gruesos...encontré una a la venta en Autotrader en condiciones óptimas. La compré con mis ahorros, todo lo que tenía en aquel momento y la utilicé para ir a la universidad cada día. No se llevaba muy bien, tenías que inclinarte mucho en las curvas debido al tamaño de los neumáticos y al dibujo tan profundo que tenían. Era como si estuviera pensada para ir por la arena de la playa. Pero para mi era una auténtica belleza. Me encantaba su diseño, parecía como una moto retro de los años 70 u 80, y seguramente era así". Fue esta moto la que tuvo un final lamentable en la gasolinera. "No tenía dinero para comprarme otra moto y estaba desolado. Mantuve esa bicicleta, aunque estaba prácticamente destrozada, en el garaje de mi padre durante ocho años porque pensé que algún día la reconstruiría. Lamentablemente, nos la robaron".

"Volvía las motos cuando cumplí los 20 y vivía en Los Angeles. Era una buena manera de moverme sin ser acosado por la gente. En aquella época me perseguían los fotógrafos, era horrible. No era algo a lo que quisiera acostumbrarme. Entonces, habiendo ganado un poco de dinero, hice una de esas locuras impulsivas de juventud y me compré dos motocicletas aproximadamente al mismo tiempo: una Ducati Sport 1000 y una Hypermotard 1100. Con la Hypermotard me caí enseguida. En una bajada reduje de cuarta a segunda y solté el embrague demasiado rápido, bloqueando la rueda trasera. La moto me derrapó de atrás...y tuve suerte de que no viniese ningún coche de cara. El peor golpe se lo llevó mi trasero y una rodilla. ¡Tardé una vida en recuperarme y esto me enseñó mucho! ¡Reparé la moto y le instalé un embrague antirrebotes!" Hoy Orlando ríe recordando todo aquello.

Hoy en día, Orlando es alguien muy reconocible y tan solo dos minutos después de llegar a la cafetería, ve a un paparazzi sentado en un Audi A4 Estate al otro lado de la calle. Todos los londinenses miran por segunda vez cuando pasan y un caballero vuelve sobre sus pasos, después de habernos visto. Se me cayó el alma imaginándonos teniendo que escapar inmediatamente en busca de un lugar más privado. "¿Es una Husqvarna?" pregunta. "¡Wow, es una 701!" Orlando empieza inmediatamente a hablar con él de motos...

"No tuve uno de esos papás que me empujó a ir en moto", dice. "He querido hacer eso con mi hijo, pero las cosas o te gustan o no te gustan y, hasta ahora, mi hijo no ha mostrado el mismo interés que yo, lo que me parece bien. Es algo que siempre desee desde que tengo memoria. Creo que las motos son para gente solitaria. Se trata de una experiencia estilo lobo solitario. Puedes formar parte de un grupo, pero sigues siendo tú mismo, al menos mientras vas encima de la moto. Quiero decir que no es como un deporte de equipo, es una forma de libertad individual y tu moto y su singularidad son una representación de quién eres y de tu propia autenticidad".

Orlando tiene muchas ganas de ir más en moto cuando tenga la oportunidad y de hacer viajes por carretera de verdad – esto viene de un hombre que tan solo aprobar el carnet cogió su moto y viajó desde el Reino Unido hasta París, y luego al sur de Francia y Córcega. "¡Sí, eso fue una locura! ¡Y al mismo tiempo, una idea genial! Pero mirando atrás, tampoco es algo que recomendaría especialmente. Creo que es mejor acumular unos cuantos kilómetros de experiencia antes de emprender un viaje de este tipo". Además de los viajes por carretera, también ha probado el Supermoto, con una KTM 500, e incluso ha pensado en el Rally Dakar: no es de los que se avergüenzan. "Es algo que amo", comenta del Supermoto. "Diseñé cueros, un mono completo, con Alpinestars para circuito – algo que realmente me gustó. Parte del encanto [de mi relación con las motos] es el mundo y el diseño con que van asociadas. Me gusta el olor, el sonido y todas las sensaciones que me producen. Me gusta su imagen – tanto de las nuevas como de las clásicas. Tengo una BSA M20 completamente original y que nunca la tocaría excepto para mantenerla en funcionamiento, pero también tengo otras motos nuevas que he personalizado. Supongo que me recuerda a mi infancia, – las motos, los relojes, los coches, son los juguetes de los adultos.

" Creo que las motos son para gente solitaria. Se trata de una experiencia estilo lobo solitario"

ORLANDO BLOOM

La mayoría de las motos de Orlando han sido personalizadas de una manera u otra y su 701 puede que lleve también camino de ello. "He visto alguna con la pintura personalizada y era impresionante. Se me había pasado por la cabeza hacerlo, pero en realidad no siento la necesidad de hacer nada con la 701, tiene un hermoso diseño. Me encantan las Husqvarna, siempre me han parecido motos con una imagen única, individual, auténtica, incluso su nombre... Tenía un amigo en Londres que tenía una. Estaba a punto de comprársela cuando tuve otro accidente. Me rompí la espalda, no con una moto, es una larga historia... De todos modos, no me la vendería después de eso". Orlando parece realmente abatido recordando esto.

Ya estamos saliendo de Primrose Hill, con su increíble vista del skyline londinense, y Orlando está organizando su agenda para volver a casa y luego ir al teatro a interpretar Killer Joe. "Cuando puedo, voy en moto al teatro. Siento que me devuelve a mi cuerpo y me ayuda a concentrarme, me trae paz, ¿Entiendes lo que quiero decir?"

"...me trae paz, ¿Entiendes lo que quiero decir?"

ORLANDO BLOOM

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